Pongámonos nostálgicos
¿Cómo empezó todo?
Allá por el año 1990 apareció en mi taller de chapa y pintura un señor que me solicitaba repintar un tren turístico de su posesión, de un fabricante alemán. Un año después de esa reparación volvió a aparecer por mi taller y, en esta ocasión, quería saber si yo era capaz de fabricarle un tren como el que le reparé. Ahí comenzó la historia con los trenes de la marca ERB. Durante varios años y fiel a mis clientes, me dediqué únicamente a la fabricación. Pero en el año 2000 decidí cerrar mi taller al público y comencé a fabricarme mi propio tren. En el año 2003, tras terminar la fabricación, comencé a trabajar en Santa Pola ofreciendo recorridos turísticos. Desde ese momento y hasta el día de hoy, nos hemos dedicado con ilusión a realizar rutas, fiestas, despedidas, bodas y todo tipo de servicios de alquiler de trenes.